lunes, 4 de mayo de 2015

CASTIGOS

En este post voy a escribir sobre los castigos, realmente, todos los temas van ligados, pero muchas de vosotras me preguntáis sobre si está bien lo que estáis haciendo o no.... Principalmente deciros, que yo escribo desde mi experiencia y desde mi punto de vista, para nada, lo que yo escriba tiene por que ser lo correcto...yo os aconsejo por encima de todo, que hagáis lo que sentís en cada momento. El objetivo de este blog es informar, guiar o ayudar pero partiendo de una experiencia, que para nada tiene que ser la manera correcta...

Esta vez escribo sobre los castigos, por que, realmente me sorprende oír a muchos padres decir al niño : esta noche te quedas sin tablet, o esta noche no comerás el yogur que tanto te gusta, esta noche dormirás solo...y un sinfín de cosas que no puedo llegar a entender...por más que lo pienso.

Yo más que la palabra castigo utilizaría la expresión de "consecuencia directa" realmente creo que es mucho más efectivo que el niño reciba una "consecuencia directa" que no un castigo.

Si se recurre al castigo, estamos perdiendo la oportunidad directamente de educar al niño en un espíritu de autonomía, ya que, con el castigo solo promovemos que el niño reaccione ante una imposición de un comportamiento determinado, por lo tanto, suelen tener malas reacciones ya que les brindamos la posibilidad, de ir probando en un periodo de tiempo más largo, hasta dónde ceden los padres. (por lo tanto, cada vez una lucha más larga)

A partir de los cuatro años, el niño ya es capaz de entender, que las reglas establecidas por los adultos, tienen un sentido, y no es por hacerles ningún mal, si a esto le sumamos que ya tienen una mayor capacidad de comprensión, podremos observar que el niño empezará a obedecer sin tener que recurrir a la violencia ni a métodos que no son adecuados para estas edades.
Para mi, es más importante que el niño obedezca por razonamiento a que el niño obedezca por miedo a las consecuencias que luego vendrán.Ya que, de esta manera, obedece con un sentido común y una decisión propia dándole la posibilidad de potenciar su capacidad de comprensión, de decisión, autonomía....y sin duda aportándole una seguridad en si mismo, vital para un futuro.

Más que castigar, se trata de hacer entender al niño que un gesto negativo, comporta una serie de consecuencias negativas de manera inmediata.
De poco sirve que digáis que haréis una cosa fuera del tiempo que ha sucedido la acción, ya que, el conflicto a surgido ahora, por lo tanto las consecuencias se tienen que dar a continuación, así el niño podrá entenderlo mucho mejor, es a lo que yo llamo consecuencia directa.

Si decidimos hacerle el castigo al llegar a casa, o por la noche, el niño no entenderá para nada, por que, de repente no puede ver la tele... o no puede hacer algo que tanto le gusta... un castigo, no puede durar horas ni días, para ellos, la percepción de espacio y tiempo es mucho más inmediata de lo que nosotros pensamos, por ello, es mejor hacerlo en el momento...siempre intentando entender el pq' de esta mala acción, para poder argumentarle el pq' está mal lo que ha hecho, pero a la vez entendiendo como se siente.

Como tomar medidas?

Realmente si hacéis un buen trabajo desde pequeñitos, todo es mucho más fácil, pero lo que yo considero que se debe hacer es, principalmente avisar al niño de las consecuencias de sus actos, de esta manera estamos potenciando que sea capaz de asumir su responsabilidad según actúe.

Por otro lado, intentar tomar decisiones cuando no esteis muy enfadados, ya que, quizás podemos actuar de manera equivocada.

Las medidas deben ser consecuencia de un comportamiento equivocado (si ha pintado toda la pared de casa, lo más justo sería que no le dejarais utilizar esos colores en ese momento, pero a la vez enseñarle dónde tiene que pintar,...) por lo tanto, tienen que tener una relación con el hecho, es mucho más efectivo y podrá entenderlo mejor. ( siguiendo el mismo ejemplo de la pintura, de nada sirve que lo dejéis sin ver la tele.... ya que no tienen ningún tipo de relación y lo único que el niño percibirá es un comportamiento injusto por vuestra parte).

Tener muy presente que cada niño es un mundo, pero considero que las consecuencias directas deben tener un corto periodo de tiempo, con 3-4 minutos es suficiente para que el niño se calme. Si las alargamos más, acaban por no tener ninguna conexión con el hecho que los ha causado.

Para mi, estos momentos, son una oportunidad para que el niño aprenda.

Os invito una vez más a que os pongáis en su piel, ya que, estos momentos son muy frustrantes para ellos, y aunque no haya tomado una buena conducta, nunca debe faltar el respeto, el cariño y la comprensión.

La siguiente semana seguiré escribiendo sobre este tema "Métodos del castigo"...

Espero que os guste.
Gracias por leerme.



domingo, 26 de abril de 2015

"Buena Educación"

Es a partir de los tres o cuatro años, cuando los niños empiezan a identificarse con los adultos de su entorno, por lo tanto, somos una pieza muy importante para su educación, ya que, somos sus ejemplos a seguir.

No podemos estar exigiendo constantemente a nuestros peques algo que nosotros mismos no hacemos...por lo tanto es un gran momento para reconducir alguna de nuestras malas costumbres también!

A partir de los cuatro años, nos debemos dedicar más, a la parte de hacerle entender al niño, que en esta sociedad hay unas normas de comportamiento, que son cruciales para respetar y ser respetado allá donde vaya.
Hay que tener en cuenta que éste, es un momento muy duro, ya que, por una parte se siente "adulto" para tomar sus propias decisiones, y por otra, tienen ya una gran capacidad de autonomía, pero a la vez se encuentra con muchas restricciones por parte de los adultos....por lo tanto, tienen un frente abierto constantemente....Así que debemos ser conscientes y acompañarlos siempre con  el dialogo....de aquí, nacerán muchos conflictos y mediaciones que  nos darán la oportunidad de moldear educación que queremos dar a nuestros peques. (evidentemente ya marcada con anterioridad).

En definitiva es un buen momento para marcar unas reglas o límites como hablaba en el post anterior. http://mamaprimerizatgn.blogspot.com.es/2015/04/limites.html

Enseñar a los niños que respeten a los demás, es una tarea que implican muchos factores, empezando por ellos mismos, me refiero que tienen que tener autoestima y respeto por ellos mismos.

Los niños que no tienen estos valores interiorizados, solo desarrollan un mal comportamiento, ya que, no consiguen sentirse bien con ellos mismos y esto implica a no saber expresar de manera correcta sus emociones....
Normalmente, el echo de no saber expresar sus emociones, siempre va de la mano de otros factores como la incapacidad de resolución de conflictos, y, la incapacidad de expresar sus decepciones y sus demandas de una manera cívica.

Las primeras reglas sociales, realmente se adquieren de una manera natural des de una edad muy temprana, podría considerarlo casi  des de que empiezan a relacionarse con los iguales.
Por ejemplo: cuando están en el parque, y quieren subirse al tobogán... siempre hay alguno que empuja a todos y sube el primero.... por lo tanto el resto suele tener tendencia a imitarlo....

Con este ejemplo considero que se ve claramente, que ellos mismos adquieren sus propias normas sociales... y es un momento clave también, para reconducir o moldear a nuestros hijos de manera que adquieran los valores que nosotros como padres consideramos básicos para su educación.
Siguiendo el ejemplo expresado, creo que, sería un buen momento para explicar a nuestro pequeño, que hay más niños que quieren jugar, y que, hay que seguir y respetar un orden.... estando a su lado, todo es más fácil de entender.

A la hora de imponer una regla, es fundamental escuchar y respetar las necesidades que tienen nuestros pequeños sin necesidad de juzgarlos.... es muy respetable que se sienta enfadado pero hay que enseñarle a canalizar es rabia.... y hacerle entender que no tiene que hacer daño al resto.

Muchas veces me preguntáis cuando debéis a empezar a poner limites o reglas, yo personalmente opino que cada edad tiene sus propios limites...
Lo que tenéis que tener muy presente, para que vuestro pequeño tenga respeto por si mismo y por los demás.... es que se tiene que sentir respetado y querido por vosotros y por ellos mismos.

Os voy a desglosar un poquito las etapas que permitirán al niño aprender a respetar al resto... siempre de manera orientativa...

A los dos añitos: Enseñarle a mirar a la cara cuando le hablen, que tenga un contacto visual con la persona que le está hablando

A los tres o cuatro añitos: Recordar las normas básicas...saludo...dar las gracias... responder a las personas que le saludan (Ojo! no obliguéis a los niños a dar besos a las personas... es una decisión muy personal e intima, que muchas veces pasamos por alto)

A partir de los cuatro o cinco: Ya desarrollan una capacidad de empatía lo suficientemente elevada para poder entender como se siente la otra persona y regular sus comentarios en según que situaciones.

Para terminar, recordaros que a veces con pequeños gestos simbólicos de atención, también pueden educar al niño en el respeto. No hace falta que os obsesionéis con que se comporte bien, si no, ser conscientes de que el día a día, influye mucho más que cualquier otro factor.
Disfrutar a tope de cada etapa y tener presente en todo momento, como se siente vuestro pequeño antes de tomar decisiones equivocadas.

Muchas gracias por leerme.

                                                                                                Lidia

miércoles, 15 de abril de 2015

LIMITES

He decidido escribir sobre este tema, ya que, con mi retorno al trabajo con niños, me he dado aún más cuenta, de que los padres, cada vez tenemos menos autoridad ante los niños, es decir, que en la mayoría de los casos, puedo percibir, que es el niño el que manda en los padres, de una manera muy evidente....y lo más fuerte es que ellos lo consienten.

Como ya sabéis, yo soy mamá y educadora infantil, realmente es muy diferente estar en un lado y en el otro, pero ambos tienen muchas cosas en común, que tienen como finalidad una educación sana..... llena de matices, pero destacando valores importantes como el respeto. Y a la vez, tener muy presente los límites. Se pueden establecer limites sin necesidad de llegar a extremos como la violencia, que lo único que potencia es la agresividad.

Desde que nos enteramos que vamos a ser papás, el único pensamiento que tenemos constantemente, es que nuestro futuro bebé, nazca sano, no le falte de nada, y nos entregamos cuerpo y alma a él.
Hasta aquí, todo normal, el problema viene cuando el bebé nace y nos encontramos un poco perdidos, en una aventura con muchos altibajos, muchas dudas.... y muchas veces nos dejamos aconsejar por la gente, en vez de escucharnos a nosotros mismos, y seguir nuestro instinto.

Es normal que en todo este proceso, pidamos consejo o ayuda a profesionales, pero a mi parecer, no hace falta llegar a ese punto, quiero decir que con la primera persona que debéis hablar a parte de vuestra pareja, es con vuestros hijos. (evidentemente si no existen problemas realmente graves).
Desde muy pequeñitos ya tenemos que establecer unas pautas, unas normas y unos límites, que se adapten a sus capacidades.....evidentemente no vamos a pretender que un bebé se ate los cordones no? pues siguiendo esa linea, debemos plantearnos en que momento evolutivo está nuestro pequeño y valorar hasta dónde puede llegar, para poder maniobrar mejor.
Siempre hay que tener presente que en casa hay una jerarquía, y pase lo que pase, con mucho amor y respeto, cada uno debe de ocupar su lugar...

Es bueno que los niños experimenten e intenten probar mil veces hasta donde le permitimos llegar,pero tenemos que tomar conciencia de ello, y no dejarnos llevar a veces por el cansancio o por diferentes motivos....
Es fundamental partir de la convicción de que no hay nada malo en que el niño defienda sus propios intereses. Tenemos que tener presente que está en la edad de los descubrimientos. Hasta los 5 años se considera normal que un niño diga que no, e intente ganar la batalla constantemente.
Aunque no lo creáis es una actitud positiva en su desarrollo, por que quiere decir que, siente la necesidad de luchar de probar sus propios limites, y esto potencia sin duda alguna la capacidad de resolución de conflictos o diferentes situaciones que le plantea la vida.

A todo esto os preguntaréis por que es imprescindible establecer unas reglas desde bien temprano, pues bien...todos en muchas situaciones de berrinches, nos sentimos impotentes, incluso si es un publico, algo avergonzados....
Casi siempre volvemos a casa después de una larga jornada laboral, cansados y sin la energía necesaria para aguantar pataletas ni enfados de nuestros pequeños, muchas veces recurrimos al método fácil, que es darle todo lo que quiere para no "oírlos" y que todo vaya como la seda.... ahí es cuando realmente nace el problema.... en estos momentos les estamos dando una autoridad sobre nosotros, de manera casi inconsciente, pero contundente....que a la larga se hace más poderosa...

Hay que hacer entender al niño lo que se puede, y lo que no se puede hacer. Tenemos que intentar canalizar los torpes intentos de explorar el mundo,imponiendo limites a los comportamientos inaceptables.
<<Encauzar las exuberancias de un niño no significa reprimirlo ni modificarlo, simplemente es una herramienta que le permite al niño invertir sus energías en un desarrollo equilibrado.>> T.Berry

Sinceramente pienso que muy necesario que los niños tengan unos límites, ya que, considero que un niño que se le deja hacer siempre lo que quiere, se siente perdido, por que, nunca sabe hasta dónde puede llegar.  En cambio si tiene algunos limites, se sentirá mucho más seguro y podrá desarrollarse con mucha más facilidad, ya que, se sentirá acompañado.
Imaginar que estáis en un desierto y la única instrucción que tenéis,es CAMINAR, seguramente os sentiréis mucho más seguros si al ir caminando podéis observar la línea de meta, no? pues esto es un poco lo mismo...

Por mucho que las situaciones sean frustrantes, a la larga es lo que establece una seguridad y un desarrollo optimo para ellos.
<<La experiencia de muchas generaciones, confirmada por las recientes investigaciones, demuestra que los limites establecidos en edades tempranas son formativos y permiten que los jóvenes, a su vez fijen sus limites y los respeten>> T.Berry

Como comentaba anteriormente, esto, no quiere decir que tengamos que imponer reglas rígidas o exigir al niño una obediencia total, sino, más bien decir NO, pero siempre acompañado de un argumento especificando las razones de nuestras decisiones.

Para prevenir comportamientos extremos os aconsejo que:

  • Pongáis pocas reglas pero claras
  • Mostraros siempre respetuosos y comprensivos pero a la vez dialogar y hacerle entender el porque de las situaciones
  • Evitar el enfrentamiento, debéis dialogar cuando esté calmado.
  • Ofrecerle siempre una alternativa positiva
Cosas que debéis recordar en situaciones extremas:
  • Hacer un esfuerzo por manteneros indiferentes y conservar la calma
  • Si decís que no, no cedáis
  • Hacerle entender que estáis con él
Si el niño está acostumbrado a intentarlo todo hasta que consigue lo que quiere, no renunciará fácilmente a su poder.
Antes de llegar a la extinción del comportamiento, el niño se sentirá enfadado y decepcionado por vuestro nuevo comportamiento, e iniciará una batalla furiosa por mantener su poder, que es lo que se conoce como "arrebato de extinción".

Para poder sobrellevar esas situación, debéis manteneros más fuerte que ellos, se dará cuenta que no estáis dispuestos a ceder a sus chantajes , aprenderá, a aceptar alguna negativa y podrá disfrutar de lo que le concedáis, de manera respetuosa y con mucho amor, a diferencia de otras veces.


Una vez más espero vuestros comentarios, dudas o lo que os apetezca.
Mil gracias por leerme.
Muchos besos
Lidia

domingo, 5 de abril de 2015

TRAUMAS

En esta entrada he decido hablar sobre los traumas y como afrontarlos con los más pequeños, realmente a lo largo de la vida nos toca enfrentarnos a muchos... e intentamos "proteger" a los más peques de manera que no se enteren en su totalidad de lo que esta pasando....para que no sufran...y es lo peor que podemos hacer.

En caso de que sufran algún trauma, los más peques igual que los adultos, pueden tener diferentes maneras de reaccionar y de afrontar.. todo ello variará según el entorno en el que se encuentren, el apoyo y comprensión que reciban y en el proceso madurativo que se encuentren.

Las reacciones más comunes que se suelen tener son: El miedo, la tristeza y la rabia, sentimiento de culpa.
El miedo, mayoritariamente a que vuelva a repetirse el acontecimiento...
La tristeza por el dolor y la soledad, la rabia a no entender el porque de lo sucedido y el sentimiento de culpa, por no saber encontrar una respuesta convincente en ese momento.
Por ello, nuestro papel como padres es fundamental en estas situaciones, ya que, al tenernos como referencia, nuestra actitud afectará de manera directa en como nuestros pequeños afrontarán este acontecimiento.

Tenemos que tener en cuenta que no todas las reacciones salen en el mismo momento del acontecimiento sufrido, puede que tarden días e incluso meses en  extraerlas. Por ello, es muy importante que si se trata de algo que es a largo plazo (como una enfermedad terminal) vayamos hablando previamente con un tiempo prudencial de la manera más natural posible.

Nosotros los adultos, lo vivimos todo de una manera totalmente distinta a nuestros peques, por desgracia, tenemos muchos miedos inculcados por nuestro entorno, que para ellos es completamente invisible.
Los únicos miedos que ellos viven, son completamente reales.... la incerteza, al que pasará...todas esas respuestas, que nosotros sabemos, y solo nos inundamos en un mar de sentimientos negativos...por ello os invito a que aprendamos una vez más de los más pequeños....las respuestas que nosotros ya sabemos, nos valen para poder pasar pagina a muchos episodios que nos toca vivir...no hay que estancarse....

Nosotros por desgracia, hace poquito hemos vivido un acontecimiento algo desagradable...estábamos esperando nuestro segundo bebé... estábamos muy ilusionados, sobre todo Adaia, ya se lo habíamos dicho a muchos conocidos y todo parecía ir muy bien, hasta que nos anunciaron la mala noticia, de que el embarazo había sido interrumpido...en aquel momento Edu y yo... no sabíamos como reaccionar, solo podíamos llorar...pero realmente lo que más nos dolía, era la idea que nos habíamos hecho.... de cómo decirle a nuestra peque lo que había sucedido y como lo afrontaría ella....
después de meditarlo bastante, decidimos explicárselo de la manera más natural posible, sin ocultar la verdad.
Lo que le explicamos fue: << el bebé que estaba en la barriguita de mamá, se ha puesto malito y ha dejado de crecer, así que no podrá nacer cuando nosotros pensábamos....hay bebés que nacen y otros que se convierten en estrella... y el nuestro ha decidido convertirse en estrella...>>
Nuestra sorpresa fue cuando Adaia dijo: No pasa nada mami, así todas las noches, nos podrá vigilar des de el cielo, y no te preocupes, que pronto vendrá otro bebé a tu barriga para quedarse con nosotros....
Edu y yo...no dábamos crédito....a como lo había asumido en el primer segundo después de la explicación.
Hemos estado varias semanas, que nos preguntaba sobre el tema, y nosotros respondíamos con naturalidad.

Por lo tanto, cómo os aconsejo que deis una mala noticia a los más peques?

  • No ocultar la verdad
  • Dejar que exprese sus sentimientos de manera libre
  • Responder a todas sus preguntas de manera natural
  • Ofrecerle soluciones positivas
El hecho de ocultar la verdad, solo provocará en el niño más dudas, pienso que en cada edad debemos adecuar las palabras, o la manera de contar las cosas, quizás disfrazarlas, pero para nada mentir. Los niños, como podéis ver en nuestro caso con Adaia, adquieren todo de manera mucho más natural que nosotros, ya que, esos miedos que nosotros nos imponemos, ellos ni los huelen....


Por otro lado, debemos estar dispuestos a escuchar lo que piensan al respecto, y dejar que se expresen de manera libre y sin limites....de esta manera, podremos orientarnos de como se sienten y ayudarlos de una manera mas certera.
Aunque estemos muy dolidos, y en ese momento de charla nos hagan preguntas duras para nosotros, debemos evitar dramatizar las respuestas, y ser lo más natural posible en ellas. Por ejemplo: Adaia me dijo: Mami entonces el bebé está muerto? yo en ese momento no sabia dónde meterme...pero le dije, si cariño...ha dejado de crecer, y ya no está en mi barriguita...  


Es muy importante, que para evitar que crezca la angustia, les ofrezcamos soluciones de manera positiva... les enseñemos otras alternativas al respecto e incluso invitarles a que expresen que harían ellos....darle la posibilidad de que se sientan útiles y que vean que confiáis en ellos, en momentos difíciles...

Para acabar, recordaros que es muy normal, que aunque los niños tengan una mente más abierta y sean mucho más receptivos que los adultos....tengan comportamientos distintos, hasta que puedan exteriorizarlo todo... por ello, nuestra actitud es fundamental para ellos.... no olvidéis respetarlos en cada segundo...
Adaia por ejemplo.... se hizo pipí en el cole varios días...no por ello le hemos reñido, simplemente no le hemos dado importancia.... y la hemos apoyado en todo.

Espero que os haya ayudado un poquito, tenía ganas de compartir esta experiencia con todos vosotros, que aunque no lo parezca sois muchos! Cualquier cosa que creáis que debería ampliar, escribirla en comentarios, o whatsap's o lo que os apetezca.
Mil gracias

                                                                    Lidia

lunes, 23 de marzo de 2015

AUTONOMÍA

Realmente pienso que como madre, cuesta un poco saber cuando mi niña va a poder, o va a ser capaz de hacer según que cosas sola, ya que, aunque la vea crecer...sigo teniendo ese instinto protector que en según que situaciones aumenta a 1000% .

Seguramente muchas veces hemos dicho, pensado u oído frases como:

<<Aunque sé que es capaz de hacerlo él solo, por circunstancias varias, se lo hago yo...>>
<<No me fío de dejarle que llene el vaso con la jarra solo>>
<<Se sentirá cohibido los primeros días de clase porque como no conoce a nadie....>>

Con estos pensamientos tendemos a infravalorar la capacidad y la autonomía de nuestros niños. No obstante, debemos de hacer un esfuerzo, y dejar que nuestros pequeños experimenten por ellos mismos cada una de las situaciones que le plantea la vida.
Aunque los veamos un poco "torpes" si no les dejamos que ellos mismos intenten desenvolverse de la manera que ellos crean conveniente, solo estamos potenciando la inseguridad, un factor sin duda negativo para desarrollar una correcta autonomía.

Supongo que habréis notado que al rededor de los dos añitos, tienden a querer hacerlo todo solos, y poco después (ya sabiendo hacer las cositas solos) adoptan la actitud contraria <<quiero que lo haga mamá o papá>>.
Aunque no lo creáis, este es el momento clave para ayudar a nuestros pequeños a potenciar una autonomía esencial para su desarrollo. Debemos evitar a toda costa las etiquetas como <<vago, torpe..>> ya que lo único que conseguiremos es que se acomode más y cojan ese pretexto como un hábito.

Sé que es difícil en según que momentos, conciliar el día a día con las iniciativas de nuestros pequeños, pero, cualquier momento es bueno para potenciarlo, por ejemplo, Adaia, sabe vestirse sola, pero hay veces que por la mañana, la visto yo, por llegar a tiempo al cole o al trabajo, por desgracia, hay momentos que es verdaderamente imposible poder hacer todo lo que deseamos, ya que estamos sometidos a una rutinas que hay que cumplirlas, pero en este caso... si veo que por la mañana no puedo dejarle total libertad para que ella haga (ya que vamos justas de tiempo) lo substituyo para otro momento..por ejemplo, quitarse la ropa y ponerse el pijama (ya que no tenemos prisa, y si se equivoca puede empezar de nuevo, sin que nos espere nadie...).

Para ayudar a potenciar esa autonomía, tenemos que hacerle sentirse válido, como os hablaba en el otro post de Autoestima, los niños necesitan sentirse útiles pero pasando por el fracaso y la frustración...
Una vez más os invito a que os pongáis en la piel del niño, veréis un mundo lleno de obstáculos, peligros y de prohibiciones inmerso en un bombardeo de advertencias de los adultos, que lo único que consiguen es evitar esa derrota y cortar de lleno la iniciativa... de esta manera, evitamos la derrota pero tampoco saborean el éxito, por lo tanto, estamos evitando que el niño desarrolle una confianza y su capacidad para resolver cualquier situación o problema.
Lo que debemos hacer es dejar que se desenvuelva y experimente lo que salga en cada situación.

Por otro lado tenemos que dejarle la libertad de tomar decisiones propias, dentro de unos límites, así les damos confianza en ellos mismos. Ojo! si les damos esa posibilidad, hay que respetar su decisión, y aunque nosotros prefiramos otra alternativa, hay que respetar la que haya elegido y llevarla a cabo.
Desde pequeñitos podemos ofrecerle esta posibilidad con cositas simples, por ejemplo, como colocar sus juguetes (dándole varias opciones y que ellos escojan).

También es muy importante, que cambiemos un poco el chip, y en lugar de advertirle los peligros y evitar las dificultades, darle recomendaciones de manera positiva. Por ejemplo: Si tenéis miedo de que al echarse el agua en la jarra tire toda el agua..debemos substituir <<ten cuidado que no caiga>> a <<coge la jarra con las dos manitas que pesa mucho>>.

Muchas veces oigo decir a madres, que ante situaciones que a sus hijos les da pánico, les fuerzan en hacerlas....sinceramente no creo que sea lo más correcto, ya que, de esta manera solo ayudamos a potenciar esos miedos, todas la situaciones se acaban superando, pero también hay que tener en cuenta que tienen su proceso, y para ello, nuestro papel como padres, es fundamental.

Otro error que cometemos mucho (aunque no sea con mala intención), es contar situaciones (de fracaso para el niño) en público, asimismo comparándolo con otros niños, de esta manera, lo único que conseguimos es que, potenciemos el miedo a equivocarse y a recibir desaprobaciones (Autoestima).
En caso de que se equivoque, debemos evitar juzgarlo, y hacerle ver que los errores son simplemente para mejorar y aprender, de esta manera potenciaremos la confianza en ellos, y esto hace que se sientan seguros y desarrollen una correcta autonomía y a la vez autoestima.

Para acabar, recordaros, que aceptar la separación de los padres en cualquiera de los sentidos, es una prueba de autonomía. este proceso de maduración y de desarrollo esta acompañado de miedos y ansiedades que los niños superan a su debido tiempo, de manera más amena si les acompañamos teniendo en cuenta los factores fundamentales en la educación como; el respeto, dialogo y los limites.

<<Los niños pueden soportar las separaciones y gestionarlas si han adquirido la confianza y experimentado el hecho de que estas separaciones son dolorosas, pero se pueden superar, y que es posible salir de ellas>> Jan Uwe


jueves, 19 de marzo de 2015

AUTOESTIMA

Aunque nos parezca mentira, la autoestima de cada ser, empieza a construirse des de los primeros añitos de vida, esto le permitirá convertirse en un ser ÚNICO.

Un ser único en su manera de ser, de pensar y de actuar, de la misma manera,, empieza a elaborar unos sentimientos y convicciones que le permitirá hacerse una idea de sí mismo, y en esta fase los padres tenemos un papel fundamental para ayudar a construir esa imagen que poco a poco irá adquiriendo una forma más personalizada.
Nuestra aceptación en este procedimiento, es clave para ayudarlo ha formar una imagen positiva de si mismo. De lo contrario, si mostramos nuestra parte de desaprobación en cada cosa que realiza, lo único que conseguiremos es que el niño no se sienta preparado para satisfacer las expectativas, y por lo tanto desarrollará un sentimiento de inferioridad y de falta de capacidad.
Ojo! en ningún momento estoy diciendo que todo tengan que ser aceptaciones, simplemente acompañarlo en su desarrollo y darle nuestro apoyo en todo...

Otro de los puntos clave en este desarrollo, es la frustración... los adultos no nos podemos a llegar a imaginar las innumerables frustraciones que están sometidos nuestros peques... en una simple acción que nosotros ya tenemos adquirida des de hace años, para ellos es mucho esfuerzo, aunque no lo percibamos de esta manera.

El primer paso que tenemos que dar para acompañarlo en esta etapa es intentar entender la manera en la que ve el mundo, respetando cada etapa de crecimiento.
Carls Roger apunta<< esto influirá en el grado de satisfacción o desilusión ye experimentéis cuando las expectativas que tengáis con respecto al pequeño sean satisfechas o incumplidas>>

Para que un niño tenga seguridad en si mismo, hay que crear situaciones en las que sepáis con seguridad que el niño va a salir sin problemas; de todas maneras debéis ir complicando las situaciones, o ir subiendo el nivel en la misma actividad... pero siempre estando a su lado, para poder resolver cualquier duda que pueda surgir le en el momento.
Hay que plantear objetivos realistas, para nada empezar de lo más alto.

Por otro lado hay que prestarle atención en cualquier situación, no solo cuando el niño llora o está triste... me refiero a no solamente cuando haya un problema..
Si siempre le acompañamos en su desarrollo, cuando exista el momento <<frustración>> no será necesario que recurra al llanto o la rabieta para captar nuestra atención. Y dialogando todo será mucho más agradable y efectivo para todos.

Últimamente he leído algunos artículos dónde dicen que el "decir muy bien" no es aconsejable del todo, veréis, en mi caso defiendo que las alabanzas son mucho más efectivas si las hacéis de manera espontánea e inesperadamente, me refiero a que , no hace falta que nos muestre algo para felicitarlo, con simplemente observarlos, podemos darnos cuenta de las pequeñas cosas que van mejorando día tras día, por ejemplo, en la lectura o en el dibujo...no esperéis a que os lo enseñe, adelantaros a los acontecimientos!
Con esto, lo que conseguimos es que tengan la sensación de que el elogio no está relacionado con una imposición o demanda sino con lo que están haciendo libremente en ese momento, ya sea leer, dibujar, bailar, jugar...lo que sea!

Es necesario hacer un esfuerzo e intentar evitar a toda costa el castigo (totalmente opinión personal) hay que transmitir una actitud positiva ante todo, pensar que somos espejos de nuestros hijos, eso también influye mucho en esta etapa de construcción de personalidad. Bajo mi punto de vista, hay que enseñarles a que equivocarse es normal y no potenciar el superar a los demás, ya que eso fluye de manera natural y no hay que acentuarlo.

Para acabar puntualizar unos conejitos...

  • Hay que escuchar e intentar no juzgar
  • Aun dentro de los límites precisos, ofrecer la posibilidad de tomar decisiones
  • Ofrecerles una imagen positiva de ellos mismos
  • No comparéis y menos delante de ellos.


lunes, 9 de marzo de 2015

MENTIRAS

Buenos días, en mi post de hoy hablaré sobre las "mentiras" de los más peques por que al rededor de los 5 años cambia un poco el panorama...pero para daros mi opinión de las raíces del asunto.:)

Podríamos decir que la primera mentira que pronuncian nuestros peques es el <<no>> en lugar de un <<si>> pero creéis capaz a un niño de 3/4 años de negar la verdad?

Sinceramente, creo que es una palabra instintiva, pero para nada, lo hacen con la finalidad de negar/ocultar la verdad.

 Aunque nos parezca que ya son capaces de diferenciar entre lo real y lo imaginario no es así...cuando en esta franja de edad dicen una mentira, no es realmente una mentira, ya que no niegan la realidad con el fin de engañar, simplemente cuentan una realidad distinta a la nuestra.

Para poder a "entender" mejor esta visión, debéis de hacer lo que siempre he defendido, intentar poneros en el lugar del niño, en este caso en la mente, así podrá ser más fácil llegar a entender...recordar que nosotros también hemos sido niños, por lo tanto hemos pasado esa fase también...
Cuando menciono que en estas edades no saben diferenciar lo real de lo imaginario, lo digo por que, es una etapa en las cosas reales son muy recientes y las imaginarias todavía están presentes, los peques ven las situaciones como un conjunto indivisible : es difícil diferenciar el pasado del futuro y la causa y el efecto.... ojo! no me refiero a la vida cotidiana y rutinas, si no, a todo lo que respecta imaginación y el desarrollo de explicaciones de cosas vividas (aunque también hay que tener en cuenta la madurez de cada niño).

Tenemos que tener muy claro que el niño esta totalmente convencido que todo lo que piensa se puede hacer realidad, y de manera inmediata.
Con las primeras mentiras, los peques descubren que poseen una mente propia, tienen secretos y vivencias que nadie más sabe ni vive.( de esta manera potencian aún más su imaginación ya que pueden moldear el "echo" a su antojo de manera totalmente privada).

Según los psicólogos es una etapa crucial para el desarrollo de los limites del YO y el concepto de si mismo.

Cómo debemos comportarnos?

Principalmente teniendo en cuenta todo lo que os he comentado, intentar no acusar al niño de que está negando la verdad, simplemente tenemos que pensar en lo ingenuos que pueden llegar a ser y para nada alterarnos y acusarlos del hecho en si.

Mi consejo es que disfracéis un poquito el tema y hagáis hincapié en la actitud que ha quebrantado nuestros principios y valores inculcados, por ejemplo:

<< se ha roto uno de nuestros jarrones favoritos.... no le deis importancia al "yo no he sido" si no recalcar "cuando quieras coger un jarrón tienes que hacerlo con cuidado y con las dos manos">>

De esta manera prestamos más atención a sus emociones en vez de a sus mentiras, y así transmitiremos la seguridad de que confiamos en ellos y que les queremos...

De todas maneras hay que insistir en nuestra desaprobación ( ya que hay que hacerles entender que todos sus deseos no se pueden hacer siempre realidad y de una manera inmediata) pero sin utilizar palabras ofensivas, así ellos entienden el mensaje perfectamente sin que se autoestima se dañe.

Los comportamientos que debemos intentar evitar

  • Llamarle mentiroso
  • Descubrirlo en publico
  • Castigarle
Si procedemos a utilizar estos comportamientos, lo único que conseguiremos en el niño es potenciar a que siga diciendo mentiras y transmitirle inseguridad y desconfianza.

Como siempre os digo, hay que dialogar mucho con ellos, hacerles entender el porque de nuestros "enfados o actitudes", de esta manera ayudamos mucho a su desarrollo cognitivo.

Muchas gracias
Lidia